Tipos de Hernias
Hernia inguinal
El síntoma principal de una hernia inguinal es un bultito redondo en la ingle o en el escroto. Este bulto puede doler o arder y puede formarse en un período de semanas o meses. Sin embargo, puede aparecer repentinamente después de levantar algo pesado, toser, esforzarse o reír. Si se tiene una hernia inguinal, se debe saber que no se curará sola. La cirugía con frecuencia es la única forma de tratarla.
Hay dos tipos de hernias inguinales:
Las hernias inguinales directas ocurren cuando se produce un punto débil en los músculos abdominales inferiores. A menudo, no se conoce la causa de la hernia. Pero a menudo se piensa que levantar objetos, esforzarse o toser, o ser obeso, estar embarazada o tener estreñimiento son causas de hernias.
Las hernias inguinales indirectas suceden cuando el canal inguinal no se cierra antes del nacimiento. La hernia puede aparecer en el escroto de un hombre o en el pliegue de piel en la abertura de la vagina de una mujer. Este es el tipo más común de hernia inguinal. Y puede ocurrir en el nacimiento o más adelante en la vida. Las hernias indirectas son más comunes en los hombres.
Hernia epigástrica
Una hernia epigástrica se presenta cuando la grasa empuja y sale a través de un punto débil de la pared del vientre. Suele ubicarse en el centro del vientre entre el esternón y el ombligo, o en el ombligo. La mayoría de las veces, estas hernias son pequeñas y puede tenerse más de una a la vez.
Las hernias epigástricas a menudo no tienen síntomas, pero pueden causar dolor en la parte superior del abdomen. Es posible que se necesite cirugía para reparar una hernia epigástrica. Hable con su médico sobre sus opciones de tratamiento.
Hernia incisional
La hernia incisional puede ocurrir después de una cirugía en el vientre. Pueden pasar meses e incluso años antes de que se manifieste. Esta hernia se produce cuando el intestino sale a través de la pared abdominal en el sitio de la cirugía. Este tipo es más común en personas mayores o con sobrepeso que están inactivas después de la intervención quirúrgica. La mayoría de las veces ocurre a lo largo de una incisión vertical y la pueden presentar personas que tienen una o varias de las siguientes características:
- Sobrepeso
- Edad avanzada
- Uso de medicamentos esteroides
- Problemas pulmonares después de la cirugía
- Infección en la herida después de la cirugía
- Múltiples cirugías en la misma zona
- Una hernia incisional puede ser grande y dolorosa. El médico puede recomendar diferentes opciones de tratamiento.
Hernia femoral
Esta hernia ocurre cuando el tejido se hincha desde la parte inferior del abdomen hacia la parte superior del muslo, justo debajo del pliegue de la ingle. En otras palabras, el intestino ingresa al canal que lleva la arteria femoral hacia la parte superior del muslo. Las hernias femorales ocurren con más frecuencia en mujeres que en hombres. El dolor de esta hernia suele sentirse en el área de la ingle y puede confundirse con una hernia inguinal.
Las hernias femorales son difíciles de diagnosticar. Incluso, la hernia puede ser demasiado pequeña para que el médico la perciba en un examen físico. Es posible que se necesite otro tipo de pruebas. A menudo se puede encontrar cuando se atrapa una parte del intestino y se corta el suministro de sangre en el tejido. A esto se le conoce como hernia estrangulada y requiere cirugía de emergencia.
Hernia umbilical
La hernia umbilical ocurre cuando el intestino, la grasa o el líquido sale a través de un punto débil en el abdomen. Esto causa un bulto cerca del ombligo o en el ombligo.
En niños
Las hernias umbilicales a menudo ocurren en bebés. La mayoría de las veces cierran por sí solas cuando el bebé tiene un año. A veces se necesita cirugía.
En adultos
Estas hernias pueden ocurrir en personas que tienen problemas de salud por una mayor presión en el abdomen, como tener sobrepeso, estar embarazada o acumular líquidos en el abdomen (ascitis). Otros problemas de salud también conducen a desarrollar una hernia umbilical. Algunos de estos son la tos crónica, estreñimiento crónico y problemas para orinar debido a una próstata demasiado grande. Hay una posibilidad muy grande de detección de una hernia umbilical durante un examen físico realizado por un médico.
Diátasis de rectos
La diástasis de rectos o diástasis abdominal es la separación de los músculos rectos del abdomen, provocada por un daño en el tejido conectivo (línea alba), que normalmente los mantiene unidos y alineados. Esta alteración puede estar asociada también a disfunciones del piso pélvico.
Es una afección común, especialmente durante el embarazo. Se estima que 6 de cada 10 mujeres la presentan después del parto, debido a la presión que ejerce el útero sobre la pared abdominal, principalmente en el tercer trimestre. Sin embargo, esta disfunción también puede afectar a cualquier persona, independientemente del sexo, edad o estilo de vida.
Los músculos rectos abdominales están unidos por un tejido conjuntivo fibroso, rico en colágeno, que se extiende desde la parte anterior de las costillas hasta el pubis. Su función principal es mantener el cuerpo erguido, pero también cumplen un papel esencial en la estabilidad del núcleo y en el funcionamiento del sistema abdomino-pélvico, que incluye el suelo pélvico, la columna lumbar y el diafragma.
Cuando este sistema pierde equilibrio, por ejemplo, a causa de una diástasis, pueden aparecer problemas funcionales como mala postura, dolor lumbar o debilidad al realizar esfuerzos cotidianos.
Aunque esta condición puede mejorar con ejercicios específicos y fisioterapia, recuperar completamente la alineación inicial de los músculos puede ser difícil. Por eso, es fundamental contar con la evaluación y seguimiento de un profesional capacitado, que proponga un tratamiento adecuado y personalizado.